2 La decoración:
Es un aspecto importantísimo en la ambientación de cada espacio. Supongamos que estamos en un restaurante, ésta debe demostrar su esencia a través de una decoración armónica, así como complementar el tipo de comida que es servida con el estilo de los clientes.
Si hablamos de un salón de belleza, la iluminación es fundamental. A través de ella, se puede dar un ambiente óptimo, además de favorecer la estética de los clientes con la luminosidad adecuada.
Si colocamos de ejemplo una tienda, con la decoración adecuada y la distribución del mobiliario ideal podrás transmitir la sensación de comprar un producto de calidad. Lo que sirve como valor añadido para los clientes.
3 El mobiliario:
Cada mueble dentro del lugar deberá transmitir la personalidad de éste. ¿Se imaginan un local moderno y que el mobiliario sea de madera muy al estilo campestre? No sería algo adecuado y sin dudas, transmite el mensaje equivocado.
No obstante, una buena distribución de los espacios es fundamental para lograr la homogeneidad del local. Logrando que éste sea funcional y estético. Algo muy importante si hablamos de un restaurante, ya que una mala disposición espacial puede hacer que los clientes huyan del lugar. ¿Quién quiere que eso ocurra?